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lunes, 9 de octubre de 2017

Kukuxumusu vs Katuki Saguyaki.



Cuando la creatividad sobra el nombre es lo de menos. Falso. Y para muestra una historia de cortes, juicios, leyes, estupideces y la creatividad.
Armando Enríquez Vázquez
Aunque por el título de esta historia uno podría pensar en algo oriental y tal vez en una serie de manga, la historia es totalmente española y se refiere a dos empresas creativas y un sólo dibujante. A los derechos de autor, a los de marca y la estupidez jurídica de tratar de nulificar un estilo creativo propio. Todo comienza en una de las tradiciones españolas más importantes.
Las fiestas dedicadas a San Fermín en Pamplona son una de las imágenes que más se identifican con la fiesta de toros, con España y en especial con la ciudad de Pamplona. San Fermín que fue un misionero cristiano nacido en lo que es hoy Pamplona y entonces era la ciudad romana de Pompaelo, fundada por Pompeyo sobre un poblado vascón. El hombre fue canonizado debido al martirio que sufrió en Francia en la población de Ammiens al predicar la palabra de Dios entre los romanos. San Fermín fue decapitado en 303 y el pañuelo rojo utilizado actualmente atado al cuello de los corredores de los encierros es para remarcar este hecho. Los famosos sanfermines tienen su origen en la edad media y en el siglo XVI se decidió celebrar al copatrón de la provincia de Navarra el 7 de Julio. Aunque el verdadero patrón de Pamplona es San Saturnino.
Fue en el marco de las festividades de San Fermín y los encierros de toros que corren por las calles del casco antiguo de la ciudad con rumbo a la plaza de toros donde habrán de torearse por la tarde que un grupo de amigos se reunió para crear un lucrativo negocio. Cada año y gracias a Ernest Hemingway y uno de sus relatos sobre España, llegan a Pamplona más turistas para presenciar o ser parte de la tradición de correr a la par de los toros que se habrán de lidiar.



El año fue 1989. Mikel Urmeneta, Koldo Alestaran y Gonzalo Domínguez de Bidaurreta unieron esfuerzos y se dedicaron a imprimir camisetas que salieran de lo común y triviado. La primera camiseta producida Urmeneta para los Sanfermines fue una en la que se veía una mancha de sangre que imitaba una cornada para celebrar las fiestas de 1989. Las camisetas con dibujos y diseño de Mikel Urmeneta fueron un éxito. A partir de ese momento, los tres socios, crearon la famosa empresa Kukuxumusu, dedicada al diseño de camisetas con los dibujos característicos de Urmeneta. La idea de Urmeneta surgió de sus viajes a Australia donde encontró souvenirs que iban más allá de las cursis y serias imágenes que se acostumbran en este tipo de productos. Kukuxumusu significa beso de pulga en vasco, así el beso de una pulga no es sino un piquete que puede ser molesto e incómodo y tal vez, en ese sentido va el nombre de la marca con sus dibujos mordaces. 
A partir de la crisis de 2008 Kukuxumusu comenzó a sufrir ciertos problemas de liquidez, los socios de Kukuxumusu se vieron obligados a vender parte de la empresa en 2014. Alestaran y Domínguez de Vidaurreta vendieron su parte de la empresa a Ricardo Bermejo, empresario y ex trabajador de una institución financiera regional de Navarra. Urmeneta continúa siendo dueño de una tercera parte de la marca.  A pesar del crecimiento de la marca y de su presencia mundial. Bermejo y Urmeneta tuvieron diferencias creativas que terminaron en la salida de este de la dirección creativa de la empresa, pero sin renunciar a su 33% de la misma. En 2016, año de su salida, Urmeneta junto sus cuatro dibujantes principales fundó la marca Katuki Saguyaki que mantiene el espíritu original de la marca que fundó Urmeneta y que es algo que Bermejo, de acuerdo con Urmeneta, ha traicionado en el caso de Kukuxumusu.
El despido de Mikel Urmeneta de su propia marca y la creación de la nueva representaron para Urmeneta problemas legales pues fue acusado de asalto y lesiones en contra de Bermejo, y lo peor de plagiar el material de Kukuxumusu, lo que en pocas palabras se puede resumir como plagiarse a sus mismo. Los tribunales españoles establecieron en marzo de este año que Mikel Urmeneta no podía utilizar el diseño que el mismo había creado. Empezando por el famoso Mr. Testis que era el toro azul que protagonizaba muchas de las playeras de Kukuxumusu. Está bien si un autor decide vender los derechos de su obra debe respetar los términos de esa venta, lo que es imposible de concebir es que un tribunal intente poner límites a la imaginación creativa de un autor y cercar lo que en una verdadera fantochada han llamado el “Universo Kukuxumusu”



Por lo pronto, para los Sanfermines de 2017 Urmeneta y Katuki Saguyaki presentó un toro verde y cachetón para no utilizar a los del “Universo de Kukuxumusu”, que sin duda es parte del universo más íntimo de Urmeneta y sus dibujantes.
Kukuxumusu sigue promocionando y vendiendo sus productos y dibujos en España y diferentes países del mundo, pero curiosamente en el segmento dedicado a su historia en su sitio web, omite hablar de sus creadores y la creatividad y fuerza de estos tres amigos.
Katuki Saguyaki significa “Carne de gato, manjar de ratón” en euskera, de acuerdo con la propia página de la marca. Actualmente Mikel Urmeneta escribe actualmente el blog Manhattaranttanttan para el diario español El País pues parte del año vive en la ciudad de Nueva York.

imagenes; musutruk.kukuxumusu.com 
                 www.katukisaguyaki.com

martes, 23 de mayo de 2017

La agridulce historia de un clásico de la confitería



Un nombre lo dice todo, a veces es tan certero que más de una marca lo utiliza. Sin embargo, la forma de apropiarse de él no es algo fácil.
Armando Enríquez Vázquez

Aun antes del tratado de libre comercio de Norteamérica y la consiguiente apertura de la frontera a miles de productos estadounidenses y canadienses, en México conocíamos ya esas pastillitas de color pastel y con un sabor agridulce llamadas SweeTARTS.
El nombre con el que conocemos a estas pastillas existe gracias a un pleito legal, puesto que los creadores del dulce utilizaron un nombre que ya existía en el mercado.
La historia comienza en un pequeño poblado llamado Dundee del estado de Oregón, en Estados Unidos en 1926, cuando una empresa local comenzó a producir frutas cristalizadas. Entre sus productos estaban unas ciruelas pasas rellenas a las que en 1928 nombraron como SweeTartS. En 1930 la empresa se mudó a la ciudad de Portland, en 1947 fue vendida y 1948 los nuevos dueños renovaron el registro del nombre SweeTartS.
Debido a la II Guerra Mundial y al racionamiento de ciertos productos básicos, en este caso el azúcar, la empresa dejó de producir la fruta cristalizada.
Por su parte, la empresa Sunline Inc. establecida en San Luis, Missouri, comenzó alrededor de 1942 a vender un producto granulado mezcla de dextrosa, ácido cítrico, colorantes y saborizantes artificiales al que nombró Pixy Styx y cuyo envase era similar a un popote, pero no se podía cerrar, por lo que los niños podían llegar a batirse con el polvito pegajoso de colores. Como respuesta a las quejas y peticiones de los padres por crear una golosina con la que los niños se ensuciaran menos que con el polvo, la empresa comenzó a elaborar con la misma fórmula y los mismos sabores (naranja, uva, cereza, lima y limón) pastillas, a las que llamó SweeTARTS. La venta de las pastillas inició en 1963 y al año siguiente Sunline fue demandada por utilizar el nombre de la empresa de Oregón.
La demanda llegó a la corte que falló a favor de Sunline y sus pastillas, bajo el argumento de que la otra empresa no había explotado por mucho tiempo el nombre de SweeTarts. Sunline inc. y sus SweeTARTS habían ganado y aunque las pastillas se quedaron en el mercado y se convirtieron en un clásico de los dulces, no se puede decir lo mismo de la empresa que las creó.
En 1975, Sunline se unió a una empresa llamada Breaker Connections, que fabrica un chocolate llamado Wonka, en 1980 la empresa cambió de nombre por Willy Wonka Brands, en 1986 la empresa cambio de nombre y de dueño otra vez, y de nuevo en 1988 cuando la empresa fue comprada por Nestlé, quien en 2006 volvió a renombrar el negocio como The Willy Wonka Candy Company.
Hoy los productos que llevan el nombre de SweeTARTS, incluyen gomitas de diferentes formas, tamaños y sabores y unos tubos de gelatina rellenos de otro sabor y curiosamente han cambiado su target de los niños a los más jóvenes de los adultos, los universitarios y preparatorianos.

publicado en the point.com.mx el 15 de mayo de 2017
Imagen SweeTarts.com