Mostrando entradas con la etiqueta queso. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta queso. Mostrar todas las entradas

lunes, 16 de mayo de 2022

Kavli, queso noruego y una empresa internacional.

 


En que se puede parecer una empresa nórdica dedicada a los alimentos a Rolex y a nuestra mexicana Cremería Americana.

Armando Enríquez Vázquez

Existen empresas cuyos fundadores quisieron asegurar la continuidad en el tiempo de su idea y no sólo en la elaboración del producto que les dio origen sino cumpliendo una verdadera labor social en diferentes niveles, así tras la muerte de sus fundadores empresas como Rolex y en México Cremeria Americana crearon fundaciones que extendieran en el tiempo la existencia de sus empresas y sus ideales, en Noruega también existe una empresa de este tipo y se llama Kavli.

Kavli fue fundada por Olav Kavli. Olav nació en Aro cerca de Molde, un poblado en un fiordo a unos 365 kilómetros al norte de Oslo, el 7 de enero de 1872. Su historia es la de un hombre que desde su infancia sabía lo que quería. Los padres de Olav fueron un par de trabajadores dedicados a realizar diferentes labores para mantener a la familia, Olav por su parte consiguió su primer trabajo a los 7 años de edad y en 1890 a los 18 años Olav Kavli abandonó su natal Molde y se trasladó a la ciudad de Bergen 462 kilómetros al sur, para estudiar una carrera en comercio y trabajar como empleado en una empresa todo con el objetivo de formar una reputación que le permitiera con el tiempo crear su propia empresa.

El 28 de marzo de 1893 obtuvo su licencia como comerciante y ese mismo día dio de alta su empresa: O. Kavli, dedicada al comercio de quesos. La empresa tuvo un muy buen inicio y pronto Olav se hizo de una tienda donde además de quesos, vendía jamones y otros embutidos, así como latería. Desde finales del siglo XIX, Olav intentó expandir su mercado fuera de Noruega y se puso como objetivo tres naciones Inglaterra, Suecia y Dinamarca. Sin éxito en los primeros dos, Dinamarca se convirtió en el primer mercado fuera de Noruega para Kavli en 1905.

Con la construcción del tren de Oslo a Bergen promovió sus productos entre los trabajadores, pero además Olav Kavli estudió y aprendió a fabricar otros tipos de quesos de la región lo que benefició a la empresa tanto en ventas como en la creación de nuevos productos para su catalógo.

En 1910 Olav Kavli viajó por primera vez a Estados Unidos y como resultado de ese viaje creó una sociedad con otro noruego, Borge Pedersen Westergaard, un joven migrante, que había establecido a un negocio de importaciones noruegas. Esta sociedad se convirtió en amistad que perduró hasta la muerte de ambos empresarios. Las visitas familiares y de negociones fueron comunes entre Kavli y Westergaard y el conocimiento de Westergaard sobre el mercado norteamericano ayudó a Kavli a desarrollar estrategias y productos para el mercado estadounidense a lo largo de las décadas de amistad.


Durante los primeros años de la segunda década del siglo XX Kavli experimentó un interesante crecimiento al desarrollar nuevos productos tanto para el consumo interno como para exportación. Una de las principales preocupaciones de Olav Kavli, era el poder detener la fermentación del queso sobre todo ante la inexistencia de refrigeradores industriales y la necesidad de exportarlo a Estados Unidos, uno de las mejores soluciones fue recubrir el queso en cera. También en conjunto con la empresa Saebjornsen, propiedad de su cuñado, desarrolló un caviar untable, de los primeros en el mercado. La sociedad principalmente funcionaba para el enlatado de productos.  La I Guerra Mundial frenó el crecimiento de Kavli y la crisis económica posterior al conflicto armado en Noruega llevó a Kavli a la bancarrota en 1920. La estrategia de Olav y su hijo Knut que ya había ingresado a la empresa fue centrar esfuerzas en la exportación a Estados Unidos y en mantener a los acreedores a raya.

En esa tercera década del siglo XX vendría la creación de uno de los productos icónicos de Kavli, el queso untable Primula, cuya característica principal era que tenía una vida de más larga que cualquier otro producto similar en el mercado, Primula salió a la venta en 1924 y en 1926 Kavli obtuvo la marca registrada para el queso.  La historia de la creación de Primula y la carrera internacional por crear un queso de larga vida en anaquel y al mismo tiempo de calidad, merece un artículo aparte, pero fue Kavli quien logró ese tan ansiado producto. El nombre Prímula surgió de la planta y la flor oficial de Hordaland la provincia donde se encuentran las oficinas generales de Kavli. La planta esta asociada a la salud y a la primavera.

En 1924 Knut Kavli, el hijo de Olav, se convirtió en el gerente general de Kavli. Bajo su mandato Kavli se internacionalizó y en los siguientes años inauguró plantas productoras en Suecia, Austria, Dinamarca e Inglaterra. En 1936 comenzó con la producción de mayonesa y en 1938 el queso untable con tocino en presentación de tubo, el favorito de los consumidores hasta la fecha.

Durante la II Guerra Mundial y tras la ocupación Nazi de Noruega todas las exportaciones de Kavli con excepción las dirigidas a Alemania y las naciones aliadas. Las ventas al interior de Noruega se mantuvieron estables.  Al finalizar la guerra la producción se reanudó de manera muy rápida con excepción de la fábrica de Dinamarca que fue destruida en uno de los bombardeos finales en 1945.

En 1946 Olav Kavli publicó su autobiografía, en 1952 fue nombrado caballero de la orden real de San Olaf. Olav murió el 22 de septiembre de 1958, la empresa que fundó era ya al momento de su muerte un exitoso gigante internacional. Aunque su hijo Knut se hizo cargo de la empresa, Olav había creado desde 1890 una fundación que es la dueña de la empresa. La Fundación apoya diferentes proyectos para mejorar la vida de los ciudadanos de diferentes naciones, principalmente Noruega, Suecia, Finlandia y el Reino Unido.  Así como proyectos culturales principalmente en el campo de la música.



En 1965 murió Knut. La empresa ha continuado creciendo y adquiriendo marcas en diferentes regiones de Europa, como la popular HaPa que es un untable de caramelo favorito de los consumidores noruegos y que había caído en manos de Nestlé que no supo manejar la marca. Kavli produce además de sus quesos y HaPa; yogurt y kéfir a través de la empresa Q-Meieriene que adquirió en 2000.  Kavli continúa produciendo caviar y además vinagretas, diferentes aderezos para hamburguesas, galletas y pan plano.

El logo de Kavli es muy sencillo y es el nombre de la empresa en una tipografía que parece manuscrita dentro de un ovalo rojo, enmarcado por otro ovalo rojo también.


publicado originalmente en thepoint.com.mx el 2 de mayo de 2022

Imagenes kavli.no

lunes, 13 de enero de 2020

Una risueña vaca y la feliz familia que es su dueña.




Fundada en el siglo XIX la empresa que inventó La Vaca que Ríe creo un producto acorde a la modernidad del siglo XX y la demanda del XXI.

Armando Enríquez Vázquez

Un nombre de marca extraño, además de divertido, es el utilizado por una empresa internacional de lácteos para uno de sus productos más exitosos; La Vaca que Ríe. Un queso procesado de origen francés, con un gran posicionamiento, que fue capaz de ser una marca importante en Francia y más tarde conquistó el mercado norteamericano, uno de los más grandes consumidores del lácteo, lo que la convirtió en una marca reconocida en más de 100 países del mundo.
Jura es una provincia francesa que se creó en 1790 y que se encuentra en el extremo oriental de Francia en el sistema montañoso del mismo nombre, que es parte de los Alpes. Jura se encuentra en la frontera con lo que es hoy Suiza. Esta es una de las muchas regiones con una larga de tradición de creación y fabricación de quesos.
Jules Bel nació en 1842 en el poblado de Chambéria, en la provincia de Jura. Interesado en la fabricación de quesos, fundó una empresa en 1865 dedicada a la fabricación de quesos de tipo Gruyere en otra población de Jura, llamada Orgalet. En 1878, nació León Bel, hijo de Jules quien, en 1904 tras la muerte de su padre, se hizo cargo de la empresa. Al iniciar la I Guerra Mundial León Bel Formó parte de las tropas francesas, al finalizar la guerra Bel regresó a Orgalet. De manera paralela en 1911 en Suiza Walter Gerber y Fritz Stettler desarrollaron a partir de Queso Emmentaler rallado, el cual calentarlo se mezclaba con citrato de sodio, de esta manera lograron crear un queso de gran suavidad, agradable sabor y lo más importante con una mayor vida en las estanterías. Bel interesado en esta forma de alargar la vida del producto, comenzó a busca una fórmula propia para los quesos que producía, en 1921, encontró esa mezcla y la llamó a la marca La Vaca que Ríe.
Este nombre tiene su origen en un poster popular durante la I Guerra Mundial entre los franceses. Durante el conflicto armado León formó parte de un grupo dedicado a repartir alimentos entre las tropas. Con la idea de brindar un momento grato a los soldados y para burlarse de los alemanes un compañero de brigada de Bel decidió adoptar como mascota un dibujo de uno de los miembros de la brigada llamado Benjamín Rabier, con una vaca riendo a la que llamarón Wachkyrie haciendo burla de las valquirias germanas y a la palabra vaca en francés. Con el tiempo la imagen de la Vaca sonriente decoraba los camiones de las provisiones del ejército francés.
Benjamín Rabier fue un gran ilustrador y creador de personajes animados en el inicio del cine francés. Cuando Bel creó la marca de su queso procesado, lo hizo pensando en ese diseño. En el inicio de la marca el dibujo fue hecho por Bel pensando en el original de su amigo. Pero no quedó conforme con él. En 1925 León le compró el diseño a Benjamín Rabier y le pidió añadir al diseño unos aretes redondos a sugerencia de la esposa de Bel, que son dos empaques del queso creado por Bel, que además ayudaban a las personas a no confundir el diseñó con un toro o un buey, además Bel le pidió a Rabier cambiar el café original de la vaca por un rojo que llamara más la atención. Desde entonces la marca se distingue por el logo de la vaca roja que ríe, con aretes en forma de las cajas empaque del queso.
Al inicio La Vaca que Ríe se enlataba, poco a poco la envoltura cambió a la caja de cartón con los triángulos de que queso envueltos en aluminio. El queso producido por la empresa de León Bel fue el primer queso en obtener una condición de marca registrada en Francia.
León invirtió en tecnología y modernización de la empresa, y en 1926 trasladó su compañía a la localidad de Lons le Saunier, donde hasta la fecha se encuentra su sede principal, pero también en mercadotecnia, León demostró su talento, al imprimir el atractivo diseño de Rabier en muchos productos promocionales dirigidos a niños, lo que ayudó a posicionar la marca. En 1929 Bel abrió su primera sucursal en Inglaterra.
En 1952, el grupo Bel lanzó un nuevo producto al mercado al que llamo Babybel, un pequeño queso tipo Edam que de la misma manera que los enormes quesos Edam está cubierto en cera para su conservación. A lo largo de las décadas se ha convertido en otra de las marcas líderes del grupo. Otra marca importante para el Grupo Bel es Apericube, unos cubos de queso saborizados de manera individual.
En los años setenta el Grupo Bel, dueño de La Vaca que Rie, atacó por primera vez el mercado norteamericano, estableciéndose con éxito en Canadá primero y después atacando el mercado de Estados Unidos. Hoy Grupo Bel cuenta con tres plantas de producción en Estados Unidos. Grupo Bel ha comprado a otras empresas de lacteos en los últimos 60 años iniciando con la empresa francesa Port Salut en 1950, después se hizo de la marca inglesa Crowson en 1973, en 2002 una holandesa llamada Leerddammer y finalmente otra francesa, Boursin, en 2007
León Bel murió el 19 de julio de 1957 en Paris. La empresa fue heredada a su yerno Robert Fievet, quien tomó las riendas de la empresa hasta 1996 cuando heredó la empresa a su yerno Bernard Dufort. Hoy la empresa es manejada por un miembro de la quinta generación de descendientes de Jules Bel. Antoine Fievet. La empresa es una enorme multinacional y una de las más importantes empresas francesas.
En 2009 una de las nietas de León Bel, Catherine Sauvin junto con Bernard Hanet crearon La casa de la vaca ríe, un museo dedicado a mostrar la historia tanto industrial como de mercadotecnia del exitoso y poderoso Grupo Bel.


publicado en the point.com.mx el 16 de diciembre de 2019
imagen: Grupo Bel

miércoles, 3 de febrero de 2016

El dudoso honor de llamarse Edwin Traisman.




El siglo pasado con la fiebre de crear procesos para todo, la industria alimenticia se dedicó a procesar alimentos hasta el grado de hacerlos irreconocibles.
Armando Enríquez Vázquez.
La búsqueda por encontrar alimentos que se preserven en el tiempo, siempre ha sido una de las preocupaciones de los seres humanos, el objetivo es tenerlos a su alcance en momentos de escasez, los más claros ejemplos los encontramos en frutas y verduras, las jaleas, escabeches y salmueras donde incluso se curan y conservan algunas carnes son desarrollos de procesos para conservar alimentos por periodos prolongados.
En el caso de la leche se procesa con el fin de obtener diferentes productos como mantequilla o quesos. Estos últimos se conservan mejor al paso de los días que la mantequilla o la crema, pero no mejor que los lácteos fermentados como el yogurt o el jocoque. Con la llegada de la revolución industrial y la necesidad de una amplia distribución de productos, muchas empresas experimentaron con mejores formas de conservar alimentos de manera rápida y que se pudieran distribuir fácilmente de manera masiva. El alto vacío, el enlatado y el descubrimiento de diferentes conservadores y aditivos alimenticios que ayudan a preservar alimentos, han sido pasos muy importantes en la creación de una industria alimenticia que olvida al alimento natural, con el pasar de los años hemos también descubierto que dichos aditivos alimenticios son el origen de muchas de las actuales enfermedades que afectan a la humanidad.
Edwin Traisman nació en Chicago el 25 de noviembre de 1915, hijo de unos migrantes letonios. Estudió química en la Universidad de Illinois. Comenzó a trabajar en American Maize Company, donde se encarga de los procesos del azúcar, diez años después pasó a trabajar a Kraft dónde habría, como director de la investigación de alimentos, de ser parte fundamental en el desarrollo de uno de los productos de la marca que habría de volverse icónico sobretodo en Estados Unidos; el Cheez Whiz. Esa pasta anaranjada que a muchos nos gusta untar en galletas, pero cuya idea original era sustituir en el mercado inglés a una clásica salsa de queso que se vierte sobre pan y es típica de muchos pubs, esta salsa fue inventada en un momento de la historia de los pubs en que debido a la falta de carne se cocinó esta salsa de queso y cerveza para sustituir un estofado de conejo. Este guiso se conoce como Welsh rarebit y a la fecha es muy popular entre los británicos.
Lo cierto es que los procesos de tratamiento del queso no se originaron en Estados Unidos, pero si fue Kraft la que consiguió las primeras patentes sobre dichos procesos.
Cheez Whiz fue puesto a la venta en el mercado inglés en 1952 y unos meses después, ya en 1953, en Estados Unidos donde se convirtió en un éxito inmediato. Poco tiempo después Traisman abandonó una prometedora carrera en Kraft para comprar un restaurante de una naciente franquicia de venta de hamburguesas. Sabiendo que Traisman era químico en alimentos, el dueño y fundador de McDonald’s, Ray Kroc, consultó a Traisman acerca del mejor proceso para congelar las papas a la francesa sin que perdieran su textura y calidad y poder de esta forma distribuirlas a todos los restaurantes de la franquicia. Hasta ese momento cada establecimiento de la cadena se encargaba de pelar y freír las papas en el momento de su venta. Traisman diseñó el sistema que permitió que los requerimientos de Kroc se cumplieran y de alguna manera además del Cheez Whiz es el padre de las papas fritas de McDonald’s. Traisman patentó el método para congelar las papas fritas en 1962. Traisman terminó siendo dueño de 5 franquicias de McDonald’s en el estado de Wisconsin donde residía, durante algunos años fungió como consultor de la carta de alimentos de la franquicia de hamburguesas.



Se dice que en el momento de su creación Cheez Whiz contenía queso verdadero, hoy en día el queso no es uno de los ingredientes que aparezca en la etiqueta del producto. Las papas fritas de McDonald’s han sido centro de una disputa y demanda por parte de grupos vegetarianos e hindúes por el hecho de incluir en su preparación grasa de res, para atraer al consumidor con su aroma. Ambos productos han sido señalados por estar entre los alimentos responsables de la epidemia de obesidad que sufre Estados Unidos.
A mediados de los años setenta del siglo pasado, tal vez tratando de expiar la culpa de sus creaciones previas, Edwin Traisman se convirtió en investigador en el área de alimentos de la Universidad de Wisconsin en Madison, donde creó programas para la detección de aditivos y contaminación de los productos cárnicos.
Edwin Traisman murió el 5 de junio de 2007, Madison Wisconsin.

publicado el 28 de enero de 2016 en thepoint.com.mx
imagenes cheezwhiz.com