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miércoles, 16 de marzo de 2016

Entre lo fresa y lo fresco, dos visiones; objetivo planificar y salud sexual.



Dos organismos del gobierno preocupados por la salud y la planificación familiar tienen dos campañas opuestas con el mismo objetivo.
Armando Enríquez Vázquez.
Entre las campañas de las diferentes instituciones del gobierno federal y organismos independientes hay un par que llaman mi atención por tener el mismo objetivo y tener en teoría el mismo target, pero que en su ejecución y concepción hablan a dos sectores de la población totalmente diferentes.
Me refiero a las campañas de publicidad de la Secretaria de Salud y del Consejo Nacional de Población (CONAPO) referentes a la salud sexual y la planificación familiar en la población de adolescentes y adultos jóvenes.
Primero y por orden de aparición esta la campaña de CONAPO llena de frases cortas y llamativas, como: Lo inteligente no quita lo caliente, o si puedes planear la noche también puedes planear una vida. Esta campaña llena de voces frescas de jóvenes que nos parecen comunes y corrientes hace frente a algo que es inevitable y sucede por más que las buenas conciencias quieran tapar el sol con un dedo. Los jóvenes y adolescentes mexicanos tienen relaciones sexuales.
La forma coloquial y lúdica en que las frases están dichas y entremezcladas hablan de forma directa al joven, lo involucran y lo hacen consciente de que no hay nada malo ni anormal en pensar en el sexo, en practicarlo, pero hay que tener siempre presente las precauciones que se deben y pueden tomar; prevenir contagiarse de enfermedades de contagio sexual o un embarazo no deseado.
No sucede lo mismo con la campaña de la Secretaria de Salud, que optó por la estrategia de un jingle, algo que le resultó muy bien en el caso del pegajoso tema escrito para la campaña del chikungunya, pero que en materia de planificación familiar y prevención de enfermedades venéreas se vuelve ambigua, moralista y mediocre.
La secretaria volvió a apostar por un jingle en esta ocasión con un estribillo que dice: ¿Cómo le hago?  repetido ad nauseaum por un joven, en una versión y por una chica en el otro, como si el sexo fuera además una cuestión de género y no de pareja, con una música que parece haber sido producida por Luis de Llano en los momentos de auge de los grupos de adolescentes cantores de Televisa, hace 30 años y que no resulta atractiva a los jóvenes lo único memorable del jingle se vuelve el estribillo y este sólo carece de sentido.
Existe una gran diferencia entre; Sí vas a la fiesta lleva globos, a ¿Cómo le hago? El contraste entre las frases es contundente y lo directo del mensaje de la primera frase es apabullante. No es grosero, ni vulgar y los jóvenes lo entienden de forma inmediata.
El mensaje de la Secretaría de Salud parece haber sido producido por la mente oscurantista de Televisa, Provida, o la arquidiócesis de México y no por una secretaria de estado preocupada por los problemas de salud que enfrenta el país y en especial los riesgos a los que están expuestos un sector de la población como son los jóvenes, que de por sí viven en una sociedad conservadora y se encuentran expuestos a todo tipo de desinformaciones que únicamente ayuda a confundirlos.
Los mensajes de estado y sobre todo en materia de políticas de salud, deben ser claros y directos, el hecho de tratar de complacer a las damas de la vela perpetua y otros grupos con graves prejuicios morales y sociales, puede incidir de manera importante en otros rubros de la sociedad mexicana.

Así como los spots del chikungunya son un acierto, los de prevención de enfermedades de tipo sexual y planificación familiar dejan mucho que desear. Bien por el CONAPO que sin tapujos dice que lo caliente no quita lo inteligente.

publicado en thepoint.com.mx el 9 de marzo de 2016

jueves, 6 de marzo de 2014

Campañas del Gobierno Federal.




Dentro de las miles de campañas de publicidad del gobierno llegan a existir algunas que se convierten en memorables. Las demás son solo mediocres. 


Armando Enríquez Vázquez


A pesar de los millones de pesos que anualmente se gasta el gobierno federal a través de sus dependencias, los diferentes poderes de la nación y organismos públicos en dar a conocer cosas obvias o campañas importantes, son muy pocos los comerciales que se nos quedan en la memoria. Por buenos o por malos.

Hay siempre los que son demagogos y panfletarios como los de las cámaras de senadores y diputados, que incluso en estos meses se han vuelto cínicos y mentirosos. Resulta que ahora tenemos que agradecer a una manga de holgazanes que trabajan menos de diez meses al año el otorgar los recursos de la nación, asunto que es competencia del Ejecutivo Federal, o los del IFE haciéndonos creer que nuestra democracia es para idiotas que mientras tocan el piano o montan a caballo deben revisar su credencial o los ciudadanos son tan imbéciles que creen en El hada de las credenciales.
Sin embargo, hay que reconocer que existen ejemplos en los que el mensaje se nos ha quedado grabado. Estos son algunos ejemplos.

Uno de los más exitosos comerciales del gobierno federal y que se mantuvo en la mente de los mexicanos por años fue la campaña de difusión del número telefónico del Instituto Nacional de Consumidor formado junto con la PROFECO, a la cual se uniría más de 15 años después, en 1976. El jingle que identificaba al número de la institución fue durante muchos años uno de los teléfonos que los mexicanos nos sabíamos de memoria hiciéramos uso o no de él. 5-68-87-22. El jingle fue escrito por Pepe González para el Instituto en 1981. Con el comercial de el teléfono de los precios, de una producción casi rupestre el INCO logró hacer llegar el mensaje a todos los mexicanos. Todavía el año pasado, cuando el nepotista procurador Benítez quiso limpiar su imagen aprovechando la historia de PROFECO e INCO, utilizó el jingle en los promocionales. También el INCO tenía un comercial sobre aguinaldo con un jingle compuesto también por Pepe González y cuyo personaje principal era interpretado por el actor Eduardo López Rojas que en el comercial se llama Abelardo y al cual el jingle invita a cuidar su aguinaldo.


Otra campaña de gubernamental que tuvo un gran impacto en los mexicanos, fue la de la Secretaria de Hacienda en los años ochenta del siglo pasado, en el que de una manera nada sutil se amenaza como siempre al contribuyente parte del sistema tributario. Los comerciales, cuya imagen era cursi y poco llamativa tenían un jingle: Cumples y te encuentras con Lolita, fallas y te enfrentas a Dolores. Así Lolita y Dolores se posicionaron como un sinónimo de la SCHP y de la doble cara del sistema.

También en los años ochenta se llevó a cabo una de las primeras campañas para no desperdiciar el agua, que llevaba un lema de: Ciérrale y un jingle muy sencillo e intranscendente que limitaba a decir: Cuidado con el agua porque se acaba. Muchos años después nos enteramos que el niño que servía de conciencia en esta campaña era el hijo de Enrique Cuenca, el Polivoz. Desgraciadamente  la campaña fuera de las referencias populares no sirvió para nada. Y el dato se queda en mera trivia. La campaña muy sencilla en su producción tuvo mucho más efecto que la muy bien producida pero poco recordada por pretenciosa del sexenio pasado.

Entre las campañas más memorables y creo que efectivas que se han hecho dentro del gobierno se encuentran una serie de comerciales de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes en 1994. Producida de una manera muy sencilla pero muy llamativa, la campaña se limitaba a una niña muy carismática dando consejos a los que iban a salir en su auto de vacaciones. El más memorable de ellos es el de la niña diciendo constantemente a cuadro: ¡No se puso el cinturón! La niña que aparece en el comercial es Ximena Sariñana, la cantante pop. Con anterioridad la misma Secretaría tenía una campaña de prevención de accidentes que eran una animación de huevos que al chocar se despedazaban.

Son sólo unos cuantas las campañas gubernamentales que logran quedarse en nuestra memoria, ya sea por malas o por buenas, desgraciadamente la mayoría carecen de creatividad y peor aun de inteligencia. La mayoría son sólo extensiones de boletines de prensa y representan solo una forma más de gastar dinero de una manera absurda.

Publicado en the point.com.mx el 25 de Febrero de 2014
 Imagen: sexenio.com