viernes, 9 de agosto de 2013

Puercos lanudos. Elegir a quién se extingue



Los seres humanos decidimos salvar o condenar a la extinción al resto de las especies del planeta. ¿Bajo qué criterio lo hacemos? Estamos conscientes de ellos o no basamos en las modas para hacerlo. 

Armando Enríquez Vázquez

¿Alguna vez has oído hablar de cerdos con lana, lana capaz de ser utilizada para confeccionar prendas de vestir? Hasta hace unos días yo tampoco. Desconocía la existencia de estos animales, y no se trata de una especie nueva, creada por genetistas o bio diseñadores.
Por el contrario la especie de cerdos mangalica, o mangalitza, es una especie originaria de Hungría que hace un par de décadas estuvo a punto de desaparecer y que algunos criadores de cerdos españoles se dio  a la tarea de rescatar de la extinción en la década final del siglo pasado, no por altruismo, sino por el valor comercial de la especie.
Existen tres tipos de cerdos mangalica; los rojos , los rubios y los golondrinos. Existió un cuarto tipo de cerdos negros pero en la actualidad están extintos. Estos cerdos son parientes lejanos de los famosos “pata negra” españoles y esa fue una de las razones que llamó la atención de los criadores ibéricos.
La otra más importante es que los mangalica son ricos en grasa y de acuerdo con los gourmets y sibaritas no hay mejor manteca, ni mejor tocino que el de los cerdos mangalica, a tal grado que los cerdos ya hicieron su arribo en Estados Unidos donde varios criadores de cerdos comienzan a ofrecer las especialidades que se obtienen del animal, además de la manteca y el tocino , la raza se utiliza para hacer salchichas de todo tipo y en España jamones, que algunos vivales tratan de vender como de “pata negra”, a pesar de ser mucho más veteado por la grasa, así como chorizos.
En 1972 se extinguió otra raza de cerdo lanudo, originario de Inglaterra, conocida como Lincolnshire Curly y de cuya lana a finales del siglo XIX y principios del XX se confeccionaban casacas militares que al parecer eran buenas contra la lluvia y los ingleses exportaban a Austria.
Lo que me llama la atención es que a pesar de que la población de los mangalica era muy reducida a finales del siglo pasado, el esfuerzo y el dinero de los porquerizos españoles ha devuelto la especie a la faz de la tierra en aras no de salvaguardarla, si no de llenar las cocinas de la península con manteca y tocino de alta calidad. En pocas palabras han salvado a la especie de la extinción pero no del fogón.
¿Qué es lo que hace a una especie digna de ser salvada? Por lo menos 4 especies animales se declararon extintas al finalizar 2012. Entre ellas la tortuga de la Isla Pinta, al fallecer el último ejemplar conocido, llamado el Solitario George, y la nutria japonesa de río.
Mientras que por otro lado los esfuerzos por regresar de la extinción a especies que desaparecieron hace por lo menos décadas o miles de años, como el Mamut, la paloma mensajera, el quagga y el tigre de Tasmania entre otros cobra cada día más adeptos, sobre todo en la comunidad científica.
¿Por qué mientras algunos científicos tratan de salvar especies a veces de manera infructuosa contra los intereses de empresarios y gobiernos, de pronto otra se recupera? ¿Es únicamente por cuestiones de dinero, prestigio, capricho o moda por parte de sus promotores?
Desde hace ya más de medio siglo los seres humanos estamos preocupados por la desaparición de especies animales y vegetales del planeta.
Pero la verdad es que nos ocupamos en deshacer y rehacer los ecosistemas a nuestra conveniencia, cientos de plantas se pierden para beneficio de las farmacéuticas que han logrado sintetizar alguno de sus componentes, otras veces sin más razón que la indolencia.
Cómo lo quieren hacer con el toro de lidia, al que un grupo de intolerantes, que claman por tolerancia, en todo el mundo pretende exterminar simplemente porque su amplio criterio les impide aceptar, no sólo que en gustos se rompen géneros, que culturalmente está en las raíces de España y de muchos países, que como México vivimos con una gran influencia española en nuestra forma de vida, que empieza con el idioma mismo, si no que el toro de lidia si no se ha de torear no tiene ningún sentido de existir.
La raza se ha creado y criado con ese único fin. Para estos grupos sociales, tal vez, la existencia del mangalica tampoco tiene ninguna lógica si el único fin de este noble animal es servir para freír los alimentos que se sirven en nuestras mesas.

Publicado en blureport.com.mx el 7 de agosto de 2013
Imagen:elestar.hu

jueves, 8 de agosto de 2013

Cautivas de Comanches y Apaches.





Olvidados como la historia del norte del país, miles de mexicanos fueron cautivos de los grupos nativos de la región. Estas son dos historias de mujeres que vivieron entre los comanches.

Armando Enríquez Vázquez.


Nuestra historia tan centralista como el resto de los diferentes aspectos de nuestra cultura, se olvidó del Norte del México hasta el alzamiento de los revolucionarios a principios del siglo XX, es cómo si antes de eso nada hubiera pasado en esa zona del país que a los españoles parecía inhóspita y de no tantos recursos explotables, los enormes territorios que durante la colonia se conocieron como la Alta Pimeria, La Nueva Vizcaya, El Reino de León, La Alta y la Baja California, La Nueva Santander, Texas, Coahuila y Nuevo México fueron divididos en Estados con la llegada de la Independencia y después en dos países tan diferentes que ni el mismo idioma comparten. Muchas de las ciudades del norte de México y del sur de los Estados Unidos, que pertenecieron a España y a México independiente, fueron asediadas y destruidas constantemente por Apaches, Comanches, Mescaleros y Utes, entre otros.

Al atacar a las poblaciones mexicanas, los pueblos indígenas no sólo causaban muerte, si no que tomaban a civiles como cautivos. Pocas son las historias y relatos de estos hombres y mujeres a los que se les obligó a vivir con culturas diferentes a la materna. Durante el siglo XIX, un pastor metodista de nombre John Jaspers Methvin recopiló los testimonios de tres de estos cautivos, dos de los cuales pertenecen a mujeres mexicanas que vivieron cautivas de los Comanches.

De Francisca Medrano se sabe que fue raptada en 1835,  de la casa de sus padres en Nuevo México cuando tenía tan solo cuatro años de edad. En el ataque murieron todos los adultos que habitaban la casa, y Francisca junto con una hermana y un hermano fueron llevados a vivir con los comanches en  diferentes comunidades. Francisca jamás volvió a saber de sus hermanos. Los siguientes años fueron de arduas labores, Francisca fue tratada como una esclava; cargaba leña, agua y hacía diferentes labores. Después Francisca fue vendida a la etnia Kiowa, quienes la casaron con un guerrero y tuvo tres hijos. Tanto el marido como los hijos murieron y Francisca fue vendida de vuelta a los Comanches. Se casó por segunda vez, esta vez con un comanche, con quien tuvo una hija de la que únicamente se conoce el nombre: Margarita.

Treinta y cuatro años después de haber sido raptada Francisca llegó a Wichita, en Kansas, donde el gobierno de los Estados Unidos comenzaba a administrar las reservaciones para las naciones nativas. Pero dentro de las leyes americanas se contemplaba también la reinserción en la sociedad de aquellos y aquellas cautivos que quisieran regresar a la vida civilizada. Francisca fue una de las personas que se acogió a la amnistía para los cautivos. Renunció a las costumbres y religión de los Comanches. Su marido indígena quiso reclamarla, pero un joven desertor español de nombre Abilene, la defendió, para finalmente casarse con ella. Francisca tuvo otros tres hijos y quedó viuda en 1895 y murió a los 100 años en 1931.

Otro caso es el de una mujer conocida como Tomassa, que nació en México y fue raptada por comanches en territorio mexicano, se cree que Tomassa nació en 1841. Años después, Tomassa fue canjeada por sus captores y entregada a una familia rica, por el gobierno de nuestro país, en calidad de sirvienta al no ser reclamada por nadie. Pero Tomassa no aguantó los malos tratos y los trabajos a los que la familia la expuso y en compañía de otro niño que estaba en las mismas condiciones que ella, escapó en busca de su familia comanche. Se cree que en ese momento Tomassa contaba con unos doce años de edad. Los niños robaron un poco de alimentos y un caballo que a la postre les sirvió también para alimentarse en las zonas desérticas. Finalmente, Tomassa pudo encontrar a su familia comanche. Tomassa fue una mujer rebelde incluso dentro de la sociedad comanche y en su momento rehusó el matrimonio que le habían concertado. Tomassa se casó son un mestizo de sangre Cheroque, que se llamaba Joseph Chandler, dueño de un rancho y que pagó al padre comanche de Tomassa tres dólares y unas aves por la joven. Del matrimonio con Chandler, Tomassa tuvo cuatro hijos. Chandler murió y Tomassa se casó por segunda vez. Esta vez procreo a tres hijos. Con el tiempo se convirtió en defensora de los comanches, incluso de aquellos que no se sometieron a las leyes de los Estados Unidos. Aceptó la fe cristiana y sirvió al reverendo Methvin. Tomassa murió a los 55 años de edad y en su testamento pidió que se dejara descansar al caballo que había jalado por años de su carreta y que estaba cansado y viejo. Que se le alimentara de buena manera.

Estas dos historias contadas por Methvin omiten la parte de la vida en las comunidades comanches, las penurias y costumbres bajo las cuales las cautivas se vieron obligadas a vivir. Remarca la vida de mujeres que en algún momento de su vida decidieron reintegrarse a la vida de las que fueron secuestradas. Pero la realidad es que desde tiempos de la llegada de los españoles a territorio del norte de México y sur de los Estados Unidos, miles de seres humanos fueron hechos prisioneros por los pueblos de la región y su historia es muy poco conocida. Se sabe que también hubo quienes se integraron a las culturas que los secuestraron y adoptaron sus costumbres y formas de vida.

De cualquier manera Tomassa y Francisca Medrano, forman parte de una historia de nuestra nación que desconocemos y nadie nos quiere contar.

Publicado en thepinkpoint.com.mx el 5 dee Agosto de 2013
Imagenes:anthrocivitas.net

miércoles, 7 de agosto de 2013

Un automóvil ligado a la historia del futbol americano.





En el competido mercado de la industria automotriz de principios del siglo XX, una marca que ya no existe, está ligada con la formación de la más exitosa liga deportiva del mundo.

Armando Enríquez Vázquez.

Las noche del 20 de Agosto de 1920, un grupo de dueños de equipos de futbol profesional se reunieron en el pueblo de Canton, Ohio, para tratar de organizar una liga seria de futbol americano, un casi un mes después, el 17 de Septiembre, se llevó a cabo una segunda reunión en el misma ciudad, en esa junta se creó la American Professional Football Association, que dos años después se convirtió en la NFL, hoy la liga deportiva más lucrativa en el mundo.

La reunión se llevo en la agencia de automóviles de uno de los dueños de los equipos Involucrados y falta de una sala de juntas los dueños de los equipos de futbol americano profesional se sentaron en los autos de la sala de exhibición. Ralph Hay, era el nombre de el hombre de negocios, dueño de los Bulldogs de Canton, un equipo hoy olvidado al igual que la marca de automóviles que Hay vendía en Ohio. Los Hupmobile. Una de las tantas marcas que luchaban a principios del siglo XX por hacerse de un nombre y aceptación entre los compradores en la incipiente industria automotriz de los Estados Unidos.

Sus fundadores y dueños; Robert C. Hupp nació en Grand Rapids, Michigan el 2 de Junio de 1877 y su hermano Louis G. Hupp, cinco años mayor que Robert. Fundaron la empresa en 1908. Robert había trabajado tanto con Ransom E. Olds el fundador de Oldsmobile , como con Henry Ford en sus empresas y como otros en esos días decidió usar su conocimiento de los automóviles y crear su propia marca. El modelo 20 presentado a finales de 1908 salió a la venta al año siguiente. Era un automóvil para dos personas convertible, de cuatro cilindros y veinte caballos de fuerza, que se vendió en 750 dólares y más de mil seiscientas unidades vendidas. La fábrica de Hupp, como la de sus antiguos empleadores, se encontraba en la ciudad de Detroit, Michigan al norte de los Estados Unidos.

En Noviembre de 1910 un Humobile Modelo 20, para cuatro pasajeros, comenzó una vuelta alrededor del mundo, siendo parte de una ambiciosa campaña publicitaria de la marca.  Este auto viajó por 26 diferentes países, cubrió más de cincuenta mil kilómetros, regresando a Detroit dos años después.


Robert al parecer era un hombre temperamental y en un desacuerdo con la junta directiva de la empresa renunció a ella tan sólo tres años después de haber fundado la empresa, a pesar de que la compañía había alcanzado una de venta nada despreciable de cinco mil unidades en 1910. Hupp fundó RCH corporation y en 1912 en alianza con una empresa llamada Yeats produjo sin mucho éxito de 1912 a 1916 un automóvil eléctrico llamado RCH Yeats, Tenía un motor Westinghouse de cinco velocidades.

Ya sin su fundador la empresa continuó en el mercado y en 1912 lanzo su segunda línea de automóviles llamada modelos H. La producción y la demanda de por los automóviles de Hupmobile continuaron en ascenso y en 1924 se  abrió una segunda planta de la empresa y en 1928 la empresa alcanzó su mayor producción con 66,000 unidades. Hupmobile competía ya con Ford y Chevrolet, entonces llegó la crisis de 1929 y las ventas se redujeron a 10,000 automoviles en el año. Una de las estrategias para volverse más competitivo se produjo en 1925, cuando Hupmoblie decidió lanzar a la venta un automóvil de 8 cilindros abandonando sus tradicionales modelos de 4 cilindros. Cometiendo el error de despreciar a sus clientes.

En 1932, en un intento desesperado por recuperar el mercado Hupmobile lanzó a la venta un modelo deportivo llamado Cyclefender, pero sin resultados. Lo intento de nuevo en 1934 con los mismos resultados, lo que lo obligo a cerrar sus instalaciones. Para colmo en 1937 una huelga impidió que la empresa cumpliera con los compromisos de entrega de los modelos, por lo que muchos de sus distribuidores abandonaron a la empresa. Finalmente en 1938 anunció la producción de su modelo Skylark , que habría de producir en las instalaciones de otra empresa automotriz en problemas financieros llamada Graham Paige. A pesar de lograr pedidos para su carro, la tardanza hizo que muchas fueran canceladas y sólo se produjeron 319 automóviles entre 1940 y 1941.

En 1941 Hupmobile cerró definitivamente sus puertas. Robert Craig Hupp Había muerto en 1931, sin haber logrado éxito en sus diferentes empresas automotrices. Su hermano Louis murió en 1961, veinte años después de la desaparición de la marca que había ayudado a fundar.


Publicado en the point.com.mx el 5 de Agosto de 2013
Imagenes: auto.howstuffworks.com
                oldcaradvertising.co
                amhistory.si.edu

martes, 6 de agosto de 2013

El cambio climático trae consigo más enfermedades contagiosas


Muchos son los impactos negativos que el calentamiento global tiene en nuestro planeta, pero éste es uno en el que no se ha hecho mucho énfasis: el crecimiento en las enfermedades contagiosas.

Armando Enríquez Vázquez

La semana pasada la Dirección General de Epidemiología de la Secretaria de Salud reconoció que en los siete meses que van del año la cantidad de casos de dengue en México han aumentado en más de 60 por ciento en comparación con el mismo lapso de 2012, con más de 16 mil casos a nivel nacional tanto de su variedad clásica, como en el hemorrágico. Lo bueno, por otra parte, es que el número de muertes ha disminuido.
En Tamaulipas la enfermedad creció en un año en más de 900 por ciento, mientras que en Colima  lo hizo en más de 600 por ciento.
El dengue es una enfermedad viral que es transmitida a los humanos por un mosquito que antes vivía en las zonas tropicales.
Lo mismo sucede, a menor escala, con la malaria; menos de 4 por ciento de la población del país habita en zonas donde se han reportado casos de malaria. Sin embargo, a nivel mundial la malaria mata a más 600 mil personas al año.
De acuerdo con el reporte sobre la enfermedad de la Organización Mundial de la Salud e reportaron casos de malaria en regiones de Sonora, Sinaloa, Chiapas y Quintana Roo.
Pero hace unos veinte años o más estas enfermedades habían sido erradicadas o eran desconocidas en nuestro país y las regiones que hoy las padecen.
¿Qué es lo que está sucediendo para qué broten de nuevo y cada vez más alejadas de los cinturones tropicales del planeta? La respuesta es sencilla: El calentamiento global.
De acuerdo con un estudio publicado la semana pasada por la revista Science, el cambio climático que sufrimos actualmente ha beneficiado y beneficiará aún más en el futuro la propagación de enfermedades infecciosas.
Los brotes de dengue en La Florida son el ejemplo que Sonia Altizer, profesora de la Universidad de Georgia y sus colegas canadienses, dan en el informe publicado. Pero lo mismo aplica para el hemisferio sur, en Australia los casos de dengue también han aumentado.
El calentamiento global, de acuerdo con el artículo de Altizer, fomenta una vida más larga a bacterias y virus responsables de enfermedades infecciosas, así como periodos mayores para el contagio.
Los investigadores concluyen que lo menos preocupante son las enfermedades que aquejan a los seres humanos, pues nuestra especie sabe reaccionar de manera rápida y muchas veces eficiente en contra de los microbios.
Sin embargo, no sucede lo mismo con animales y plantas cuyos ecosistemas sufren modificaciones con las alzas de temperatura, y como ejemplo los científicos hablan de los daños que están sufriendo los arrecifes coralinos del mar Caribe. Las aguas marinas al ser más cálidas los han vuelto más vulnerables al ataque de hongos y bacterias patógenas. Hay especies de coral que han desaparecido por esta situación, lo cual puede llevar a especies de peces y plantas marinas que dependen de los corales a extinguirse.
Otro caso es el de los bisontes almizcleros del Ártico, que en los últimos años se han vuelto más susceptibles al ataque de nematodos que se alojan en sus pulmones, al tener estos gusanos ciclos de vida más largos por las temperaturas más cálidas.
Pero el mismo riesgo que corren los ecosistemas naturales del planeta lo corren los ecosistemas agrícolas y ganaderos que ha creado el hombre.
Una de las recomendaciones que hacen los investigadores en su artículo es la necesidad de llevar, y en su caso crear la información y estadísticas necesarias sobre le respuesta fisiológica de huéspedes y parásitos aunada al cambio climático, con la esperanza de poder entender y reaccionar al calentamiento global y salvar a miles de especies que pueden estar en camino a la extinción.

Publicado en blureport.com.mx 5 de Agosto de 2013
Imagen: ecoosfera.com

sábado, 3 de agosto de 2013

Mirmecología.





Existen aun cientos de cosas que descubrir bajo el sol que nos cobija y 33 de ellas las ha descubierto el científico John T. Longino.

Armando Enríquez Vázquez

Cuando hablamos de nuestro Planeta y de los animales que en él viven, siempre volteamos a ver a los cientos de especies en peligro de extinción y sí son mamíferos ganan más las simpatías de lectores y defensores de la naturaleza. Miles de veces de al hablar de la fauna sólo recordamos a cierto número de sus representantes y creemos haber cubierto el vastísimo mundo del reino animal.
A mí me sorprende como año tras año, en este o aquel lugar de este nuestro mundo, ancho y ajeno,  como el titulo de la novela de Ciro Alegría, se descubren especies grandes, medianas y chicas de mamíferos, aves, reptiles, anfibios, peces, insectos, bacterias y hasta virus. A lo mejor la enumeración debería ser al revés de lo pequeño a lo grande,  parece inverosímil que aun existan mamíferos desconocidos, pero lo cierto es que sucede. Y cada una de ellas tiene un sentido y cometido especial en los ecosistemas del Planeta.
Este es el caso de los nuevos descubrimientos anunciados por el científico norteamericano John T. Longino, profesor de biología de la Universidad de Utah, quien esta semana a través del sitio Online Zootaxa, ha hecho del conocimiento del público en general el descubrimiento de 33 nuevas especies de hormigas en Centroamérica y el Caribe.
Longino es no sólo un entomólogo reconocido, es probablemente uno de los mirmecólogos más destacados del mundo, un mirmecólogo es aquel científico especializado en el conocimiento de las hormigas. Las nuevas especies de hormigas, son diminutas; entre una doceava y una vigésima quinta parte una pulgada. Viven en las pequeñas aéreas que sobreviven de las selvas en las inmensas zonas agrícolas de América Central.
El científico ha declarado que vistos a través del microscopio, los individuos de  las nuevas especies parecen monstruos sacados de nuestras peores pesadillas, por lo que ha bautizado a un gran número de estas especies con el nombre de dioses de la muerte, demonios y hasta del inframundo Maya. Por ejemplo Eurhopalothrix zipacna, nombrada así por el demonio violento que los mayas identificaban con el cocodrilo o Eurhopalothrix xibalba, que era el inframundo maya. Faltó un nombre náhuatl, baste recordar que una hormiga roja le mostró a Quetzalcóatl el lugar donde los dioses guardaban el maíz para que lo llevara a los hombres.



Las especies, descritas por el científico, tienen una gran cabeza en forma de escudo, diminutos ojos compuestos, capaces de detectar la luz pero no formas, además de estar dotadas de poderosas y enormes  mandíbulas, viven entre la madera podrida y las hojas del suelo de las selvas centroamericanas. Se alimentan de insectos y arañas y al parecer algunas de ellas se camuflajean con pequeñas capas de lodo. Pero a pesar de su apariencia la importancia de las hormigas es algo que Longino resalta:
Las hormigas están en todos lados, escribe el mirmecólogo, son uno de los elementos importantes de un ecosistema, como los árboles y las aves. Se encargan de desplazar cosas. Algunas especies son depredadoras y mantienen estables las poblaciones de otros insectos. Otras se alimentan de insectos muertos, son los buitres en una escala pequeña. Otras son responsables de llevar semillas de un lado a otro, con lo que deciden qué plantas crecen en qué lugar. Remueven el suelo y permiten que se oxigene, lo cual es muy bueno para las plantas porque además de la oxigenación facilita el filtrado del agua.
Los hombres nos perdemos, de manera constante, en la banalidad de lo inmediato, de lo trivial, exagerado por los ratings y los medios, sin reflexionar en las maravillas que permiten que este mundo continúe funcionando a pesar de nosotros. Y de los millones de seres que habitan el planeta seamos o no conscientes de ello.
Se calcula que hoy en día se conocen unas 15,000 especies diferentes de hormigas en el mundo, pero Longino cree que puede haber unas 100,000 especies distintas en total.

Publicado en blureport.com.mx el 2 de Agosto de 2013

miércoles, 31 de julio de 2013

Alterar los recuerdos

 
Los resultados de una nueva investigación ponen sobre la mesa del debate la veracidad de nuestros recuerdos.
 
 Armando Enríquez Vázquez
 
De acuerdo con un artículo publicado por Inside Science, científicos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) han logrado implantar falsos recuerdos en ratones de laboratorio.
El equipo de investigadores que encabeza el Doctor Susumu Tonegawa, ganador en 1987 del Premio Nobel de Medicina, puso primero a un grupo de ratones en un ambiente al que llamaron Cuarto Rojo, permitieron a los animales andar por la cámara, explorarla para que pudieran crear una memoria sobre el lugar, después de un tiempo, suministraron a los roedores descargas eléctricas al tiempo que una luz azul era emitida por medio de fibra óptica directo en el cerebro de los animales.
Al día siguiente los mismos ratones fueron puestos en otra cámara diferente a la que los investigadores llamaron en esta ocasión Cuarto Negro, lo mismo que el día anterior permitieron que los animales recorrieran y exploraran el lugar. Los ratones recorrieron el lugar sin ningún problema hasta que se les bombardeo con la luz azul. En ese momento los animales se paralizaron de miedo esperando la descarga.
De acuerdo con Tonegawa, gran parte de la memoria se encuentra almacenada en el hipocampo del cerebro, y al detectar la zona donde la mayor parte de los recuerdos relacionados con la experiencia, el equipo del científico japonés se dedicó a atacar está zona a partir de un método llamado optogenética, cuyo principio es atacar a un grupo determinado de células en este caso neuronas, con luz.
Después los ratones fueron regresados al Cuarto Rojo, en el que deambularon sin problema alguno. Los regresaron al Cuarto Negro y al volver a estimular su cerebro con la luz azul los ratones se paralizaron de miedo esperando la descarga. Al otro día los ratones fueron regresados al Cuarto Rojo donde los ratones se dirigieron a una esquina y ahí se hicieron bolita en espera de las descargas eléctricas. Pero nada pasó. Sin embargo un recuerdo falso acababa de ser implantado en el cerebro de los ratones.
Como tercera parte del experimento los ratones fueron puestos en una tercera cámara a la que se denominó con Cuarto Verde, en el que se les permitió vagar y explorar sin ningún tipo de estímulo negativo. Los ratones realizaron sus actividades con normalidad. De acuerdo con los resultados del Estudio Tonegawa concluye que cuando los seres humanos dicen haber vivido algo aunque esto sea un recuerdo falso, no están mintiendo porque en el cerebro del individuo esto pasó. El equipo de investigadores cree que si esto sucede con ratones algo similar podría suceder con nosotros los seres humanos.
Lo cual para los abogados norteamericanos es importante hoy, que está en discusión la veracidad de  las declaraciones de muchos testigos, desde hace algunos años los abogados insisten en que muchos testigos dan falsos testimonios basados en recuerdos que no son ciertos.
Pero, lo que es más importante, puede ponernos a cuestionarnos en un nivel más ontológico, sí todo aquello que recordamos es cierto. Hace poco leía también que al recordar nuestro cerebro desecha gran parte de la situación vivida para dejar únicamente aquel factor que llamó la memoria a nuestra mente. Y esto sucede por un simple proceso de administración de recuerdos. Por ejemplo, si al recordar a una persona lo hacemos por la forma en que iba vestida cierto día, probablemente con el tiempo no recordemos su peinado, ni si llevaba perfume en esa ocasión.
Por eso, conforme pasa el tiempo al momento y continuamos evocando a alguien o algo podemos comenzar a perder rasgos físicos e incluso detalles como el tono de voz de personas de las que nos alejamos.
El poder manipular a tal grado la mente puede ser terriblemente esperanzador o aterrador dependiendo del lado en que lo situemos. Poder implantar recuerdos que produzcan miedo o felicidad e impulsen el conformismo o la mediocridad, es algo que muchos pueden ver con muy buenos ojos.
La mente de los seres humanos, según Tonegawa, es insuperable; la imaginación y el hecho de que los humanos estemos constantemente pensado en situaciones y cientos de cosas, no es comparable con ningún otro ser vivo conocido. Además está la creatividad. Tal vez una memoria imperfecta sea el precio a pagar por toda esa capacidad, concluye el científico.
 
Publicado en blureport.com.mx el 30 de Julio de 2013
Imagen: scifireal.com