Mostrando entradas con la etiqueta Crisis de Contenidos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Crisis de Contenidos. Mostrar todas las entradas

jueves, 11 de febrero de 2021

Su majestad HBO


 

Retomando la parte importante de la reflexión del texto sobre contenidos  hecho en la reseña de símbolos segunda temporada: Más vale calidad que cantidad.

Armando Enríquez Vázquez

Por primera vez en los años recientes, ni Netflix, ni Amazon brillaron en la noche virtual de los Emmys. La ganadora de la noche fue HBO y en general los canales de televisión privada. La televisora es un ejemplo de calidad e innovación a lo largo de sus casi cuarenta años de existencia.

No importó cuánto invirtieron Netflix o Amazon Prime o la hasta ahora fallida Disney, el año pasado, los premios y reconocimientos por la calidad de su producción fueron para HBO, al menos los más importantes en materia de ficción, que año con año mejora la calidad de su oferta. Netflix y Amazon llenan sus huecos creados por la demanda de sus suscriptores con series poco atractivas y repetitivas.

La pandemia retrasó la producción en todo el mundo y muchas empresas productoras de contenidos se han detenido, eso sin contar a las exhibidoras de cine que con protocolos muy cuestionables han abierto sus puertas ofreciendo ciertas cintas que evitaron vender a las plataformas intentando, al parecer de manera infructuosa, atraer las mayores audiencias posibles, pero ese es otro gran ejemplo de la visión de los directivos de HBO que acaban de anunciar el estreno de la nueva versión de la novela infantil de Roald Dahl, el mismo escritor de Charlie y la fábrica de chocolate, de Las Brujas, que no vera las pantallas de los cines a pesar de ser una producción de Disney, algo que ya han hecho Netflix; ejemplo dos grandes producciones mexicanas Ya no estoy aquí y Lorena la de los pies ligeros. Y Amazon Prime con The Vast of Night,

HBO demostró que se puede ganar a partir de una producción rigurosamente seleccionada, pero muy atractiva para las grandes audiencias y con una factura excelente. La serie Succession fue la ganadora en la categoría de serie dramática, enfrentando a las producciones de Netflix The Crown, Stranger Things, Ozark, cuyas más recientes temporadas han sido sólo pan con lo mismo y en el caso de Stranger Things una de la serie más decepcionante de la oferta de la Plataforma, Amazon no tuvo una serie que la representara en esta categoría y Disney estuvo representada por las únicas dos importantes que ha hecho para su plataforma The Mandalorian y Morning Show. Las otras series en la categoría son producciones de empresas de televisión privada como Better Call Saul, el spin off de Breaking Bad de AMC, la extraordinaria Killing Eve producida por BBC America, The Handmaid’s Tale de Hulu. Pero la reconocida popularidad y calidad de HBO no es nueva, ni esta renaciendo en 2019 y 2018 la mejor serie dramática fue Game of Thrones y en 2016 HBO ganó también con la serie basada en la obra de George R R Martin.

En materia de comedia a pesar del triunfo de la comedia Schitts Creek de la televisora POP, dos series de HBO estaban nominadas; la legendaria Curb Your Enthusiasm escrita y producida por Larry David y que va en su décima temporada e Insecure. Además de la extraordinaria serie de Amazon Prime The Marvelous Mrs. Maisel. Death to me y The Kominski Method producidas por Netflix. What We do in the Shadows producida por FX y The Good Place una de las muy pocas representantes de la agonizante industria de la televisión abierta.

Watchmen la miniserie de HBO ganó en su categoría frente a dos representantes de Netflix; Unbelievable y Unorthodox, la serie de FX, Mrs America y Little Fires Everywhere de Hulu.

Es en ese sentido que si los logros en HBO, demuestran que al menos la televisión de paga aun se mueve, son las nominaciones y triunfos como el de la comedia Schitts Creek, lo que demuestra que aun en canales pequeños en comparación de las gigantescas plataformas de Internet, hay talento y creación de contenidos que atraen a las audiencias. Y el año pasado la extraordinaria miniserie Chernobyl producida por HBO fue la gran ganadora de la categoría.

No debemos olvidar que HBO es considerada la cadena madre de la serie televisiva como la concebimos en la actualidad. La primera serie de este estilo es Los Soprano, seguida por The Wire que es considerada una de las mejores series de televisión de la historia.

Es cierto que los Emmy como los Oscar muchas veces responden a los intereses de la industria y muchas de las series relevantes son olvidadas por los miembros y empresas que la forman la Academia y la industria. A pesar de ello muchas de las series nominadas realmente son sobresalientes al menos.

También es cierto que tanto Amazon Prime y Netflix producen fuera de Estados Unidos series y películas extraordinarias y de gran calidad. Las series alemanas Dark, Como vender drogas en Internet de forma rápida, Somos la Ola, la española White Lines, la finlandesa Sorjonen, las polacas 1983 y El pantano. Amazon ha creado series relevantes como Un extraño enemigo o El presidente, pero todas estas series no pueden ser premiadas por la Academia de la televisión norteamericana. Tal vez en un futuro veremos un premio global que abarque todas las producciones y aun así también HBO apuesta y ha apostado a producciones fuera de Estados Unidos como la producción checoeslovaca El arbusto en llamas dirigida por la afamada Agniezka Holland y las mexicanas Sr. Avila y la pionera Capadocia.

Pero hoy en Estados Unidos HBO es el rey.

publicado en roastbrief.com.mx el 6 de octubre de 2020

imagen HBO

miércoles, 20 de mayo de 2020

¿Dónde quedó Hollywood?



Los guiones y directores que han triunfado en los Oscar la última década son mayoritariamente extranjeros. Lo que demuestra la crisis de talento en Hollywood.

Armando Enríquez Vázquez.

El domingo 9 de febrero, sucedió lo imposible en el premio más maniqueo y predecible del cine. La película coreana Parásitos ganó el premio a la mejor película, convirtiéndose en la primera película no hablada en inglés, no producida por norteamericanos y no dirigida por un norteamericano en llevarse otros premios tan importantes en el esqueleto de cualquier película como dirección y guion original.
Lo que muchos periodistas de espectáculos llaman de manera pretenciosa: La temporada de premios, terminó con un derechazo directo a la mandíbula de Hollywood y lo que el sistema establecido de producción norteamericana representa. Bong Joon-ho, con su magistral película, su guion y una extraordinaria dirección cimbró los cimientos de la llamada Meca del Cine. Su saludo-homenaje a Martín Scorsese y su agradecimiento a Quentin Tarantino, junto con su declaración acerca de emborracharse hasta el amanecer, fueron sin duda, su reconocimiento y a la vez su forma de magnificar su victoria.
El cine, como otras fuentes de entretenimiento que se volvieron comunes e imprescindibles a lo largo del siglo XX, vive hoy una crisis y un abandono que preocupan a muchos miembros de la industria, ocupan a otros y enfurece a aquellos incapaces de enfrentar la nueva realidad.  El año pasado tras el músculo demostrado por Netflix por las 14 nominaciones, y 4 estatuillas conquistadas por la plataforma, Steven Spielberg encabezó toda una campaña en contra de las producción en las plataformas, Netflix en particular, que parece no haber sido muy bien vista por muchos otros productores y directores pues a pesar de que la plataforma sólo ganó dos Oscar el 9, Netflix obtuvo 24 nominaciones, diez más que el año pasado, así como el reconocimiento mundial de ser uno de los estudios productores más importantes en la actualidad. En un artículo de The New York Times de julio del año pasado (1) se habla de cómo la industria fílmica está creciendo en Nueva York y la posibilidad de que este se convierta en el nuevo Hollywood. Entre quienes ven esto como una posibilidad y están invirtiendo en estudios se encuentran Netflix, Robert De Niro y su hijo Rafael. Pero estos golpes virtuales, físicos y verdaderos, no tienen nada que ver con lo que realmente debe preocupar a una industria que se vuelve global en muchos sentidos. Sí bien los superhéroes de Marvel, DC y otros tienden a ser un hit de taquilla a nivel mundial, la misma industria fílmica, que se alimenta de estas cintas, las menosprecia al momento de considerar sus mejores premios, estas cintas sólo encuentran sitio en premios dedicados a los efectos especiales. Nunca veremos a ninguna de las actrices o actores encargados de personificar a un superhéroe o a un villano de las tradicionales cintas ser siquiera nominado. La excepción que significa el premio a Jaoquín Phoenix por su interpretación de El Guasón, se debe a que, sin la actuación de Phoenix, la película no existe. En Joker ningún planeta está en riesgo, la humanidad no está a punto de desaparecer, Joker no es una película cerca del ego demencial de una sociedad que se cree la policía y la salvadora del mundo, se trata del nacimiento de un villano, es una película acerca del génesis de este personaje que en ocasiones cobra una mayor fuerza que su antagonista. Sobre todo, es una película cercana a un monologo, más que una obra a varias voces. Joker se sostiene y cautiva gracias a una sola persona, a un solo actor que mantiene 2 horas de película.
Los guiones y directores que han triunfado en los Oscar la última década son mayoritariamente extranjeros, e incluyen nombres como Guillermo del Toro, Alejandro González Iñárritu, Michel Hazanavicus, Tom Hooper, Alfonso Cuarón y por supuesto Bong Joon-ho, de ese tamaño es la crisis existente entre escritores, productores y directores norteamericanos dedicados a películas intrascendentes de superhéroes y a remakes de remakes. La mezquindad de los productores de Hollywood interesados en apostar únicamente por argumentos que les prometan ganancias muestra cómo han perdido el colmillo y la costumbre de arriesgar por nuevos talentos, y a pesar de ellos existen directores norteamericanos que destacan y triunfan en festivales fuera de Hollywood como el Sundance Film Festival, con mayor prestigio entre cineastas, críticos, fans que disfrutan, gustan y se divierten con el cine, que la noche de la estatuilla dorada.
Aparte de la temática, hay que tomar en cuenta los nuevos hábitos de consumo y la comodidad que buscan las audiencias. La gente quiere ver las películas en casa, a la hora que decidan pertinente. De acuerdo con un estudio publicado por el sitio statista.com (2) si bien 2019 presentó una pequeña variación positiva en el crecimiento de salas cinematográficas en Estados Unidos, 66 cines más con respecto a 2018, lo que puede ser tomado como algo optimista, ¿o no? Se espera que en 2020 las ganancias mundiales de los servicios por Internet (Netflix, Amazon Prime, Disney+) superen las ganancias mundiales generadas en las salas de cine. En estados Unidos esto viene sucediendo desde 2017, lo mismo sucede el Reino Unido de acuerdo con una nota de Hollywood Reporter publicada el 17 de diciembre de 2018 (3).
La fastuosa ceremonia de los premios Oscar pierde audiencias de manera dramática año con año, sólo el 9 de febrero pasado; 20% con respecto al año 2019. Esto demuestra el poco interés que tiene la gente por ver lo que la comunidad de Hollywood tiene que decir acerca del cine, siendo un grupo que como se pudo observar en esta entrega es racista y machista, No existe un número importante de nominados latinos, mujeres o negros, que son una buena parte de la población norteamericana. Latinos y negros, en este orden, son las dos principales minorías en ese país que presume de ser una olla de nacionalidades y contradictoriamente se ha encargado de etiquetar y separar a cada una de ellas. Para muchos jóvenes lo que suceda al interior de la industria cinematográfica norteamericana los tiene totalmente sin cuidado. La poca imaginación de los productores de la ceremonia ha hecho a las audiencias alejarse, sin conductores graciosos, censurando el tiempo y el contenido de los discursos, El Oscar es la clara muestra de lo que sucede en una industria maniquea, sosa, chabacana, llena de lugares comunes y que se autocensura. Una industria en la debería imperar la creatividad que tanto presumen y de la que carecen más del 90% de los directores, escritores y productores que se pasean altivamente por las calles de Los Ángeles, se cae a pedazos por la falta de ella.




publicado en roastbrief.com.mx el17 de enero de 2020