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martes, 2 de junio de 2015

“El Bronco” y el triunfo de los independientes.



El surgimiento de movimientos diferentes a los partidos tradicionales puede ser una de las verdaderas opciones para rescatar a la democracia.

Armando Enríquez Vázquez

La descalabrada que sufrió el bipartidismo español en las elecciones de este fin de semana, debería ser un cuando veas las barbas de tu vecino cortar…  para la anquilosada partidocracia mexicana. México no pasó por un movimiento de Indignados, ni por una burbuja hipotecaria que nos sumiera en una crisis de la cual España va saliendo poco a poco y no sin antes haber dejado marcada a capas enteras de la sociedad española.
No, en México hemos sufrido el abuso sistemático de una partidocracia por más de ocho décadas, primero en las manos de un partido de cuatreros como lo es el PRI y después por uno de políticos insensibles como lo han sido los panistas, sin contar además los estados y la Ciudad de México que hemos sido gobernados por la izquierda más ramplona y chaquetera de la que se tenga memoria. En México tenemos casi cincuenta años de sobrevivir en crisis, generaciones enteras de mexicanos perdidas gracias a los gobiernos que se han encargado de rellenar los bolsillos de sus líderes y gobernantes. Cincuenta años en los que la educación que se ha tatuado en la mente de millones de mexicanos de todos los niveles socioeconómicos se reduce a El que no transa no avanza y a medir los ciclos temporales en años de Hidalgo o de Carranza.
Alguna vez Cuauhtémoc Cárdenas cuando se le increpó porque no presentaba pruebas en contra de algún gobernante priísta al que el entonces perredista y antes priísta acusaba de corrupción, contestó de una manera muy acertada.
- Lo acuso de corrupto, no de idiota.
Y con esto dejaba en claro que los políticos mexicanos lo primero que aprenden antes de la ideología de su partido o el servicio al ciudadano es a blindar todas sus transas. Por eso cada seis meses que los legisladores deciden modificar las leyes electorales en México una de las prioridades había sido blindar la posibilidad de las candidaturas independientes.
El argumento en las últimas décadas siempre fue el mismo; los candidatos independientes seguramente serían financiados con dinero del crimen organizado. Hoy ningún partido tiene más cuentas que explicar que el Partido Verde y su alianza casi criminal con las televisoras y en especial con TV Azteca que parece que le regaló los tiempos aire para informarnos, violando la Constitución, que prefiere a los elefantes de un circo a los seres humanos. Por su parte el PRI, creador de las instituciones de nuestro país y que sabe “gobernar tan bien”, debería explicar a los mexicanos porque se alió y mantiene esta alianza a pesar de todo, con un partido que no respeta el estado de derecho que han implementado los legisladores priístas y del que tanto habla el presidente.
El dinero del crimen organizado no parece estar en las campañas independientes, si no en las acusaciones que se han hecho en contra de los diferentes candidatos miembros de diferentes partidos y en los videos que demuestran que la familia Vallejo de Michoacán compartía el pan y la sal con narcotraficantes, sin que las autoridades hayan girado ordenes de aprensión en el caso de esta verdad histórica y documentada. Nadie se ha preocupado por desmentir las acusaciones en contra del padre del gobernador de Nuevo León, ni en decirnos que está sucediendo realmente en Tamaulipas y Michoacán.
La posible victoria de Jaime Rodríguez El Bronco, candidato independiente a la gubernatura de Nuevo León a pesar de todas las trabas que la ley y los institutos electorales estatal y nacional han impuesto a los candidatos independientes, nos muestra que sí se puede vencer a la partidocracia, que al menos se le puede poner en jaque, porque hoy todos los medios de comunicación arrastrados y comprados por el PRI y el PAN están golpeando y atacando de manera desesperada  a un hombre que nos puede demostrar que existen caminos de gobierno que no pasan por la corrupción de los partidos políticos. Lo que sin duda debería llevar a los líderes de los partidos tradicionales a la reflexión sobre sus propuestas y sus candidatos.
El triunfo de un candidato independiente no quiere decir que todo va a cambiar de la noche a la mañana, ni tampoco que todo va ser mejor, recordemos el ejemplo de Vicente Fox, donde todo se movió para que no cambiara nada,  pero si es una victoria en una larga serie de luchas que los ciudadanos debemos sostener para acabar con la dictadura en la que vivimos.
Nuestros siguientes pasos deben ser: obligar a una nueva ley electoral que ponga a los candidatos independientes en circunstancias de igualdad con aquellos postulados por los partidos políticos, no dando exagerados recursos a los candidatos independientes sino reduciendo el dinero destinado a las campañas de los candidatos partidistas.
Exigir la realización de una segunda vuelta electoral en caso de que los ganadores no lo sean por una clara mayoría real del padrón electoral y no como Peña Nieto quien gobierna por haber sido elegido por la primera minoría de este país.
La desaparición de los plurinominales y más importante del fuero.
Los mexicanos estamos hartos de parásitos profesionales incapaces de vivir de una manera honesta fuera del presupuesto, con una integridad personal nula que les permite cambiar de partido, sin pudor. No queremos más Rosarios Robles, ni gente como López Obrador, Akabani, Meade, Muñoz Ledo y tantos otros que saltan de partido en partido sin importarles las contradicciones ideológicas que esto representa, con tal de seguir medrando desde el erario público.

Sí Jaime Rodríguez y otros candidatos independientes ganan en los diferentes cargos a los que se presenten, sin duda estaremos haciendo válido el principio democrático y estaremos enviando un mensaje claro y directo que no queremos más a los partidos como son.

publicado en blureport.com.mx el 25 de mayo de 2015

lunes, 9 de junio de 2014

Lecciones y ejemplos de la vieja Europa.





Tras las elecciones del parlamento Europeo la semana pasada una cosa es clara; la gente está harta de los políticos, su corrupción y su cinismo.

Armando Enríquez Vázquez

Europa está harta la Unión Europea, que no ha resultado ser la panacea que se pensó hace más de 30 años. Está harta de la unidad monetaria que tampoco ha resultado del todo un éxito. Harta de lo que se percibe como la dictadura económica de Angela Merkel que sólo ha beneficiado a Alemania y al Fondo Monetario Internacional. Harta de los diferentes partidos tradicionales que en todos los países de la Unión se han preocupado por sacrificar a la ciudadanía en aras de un supuesto bien común del que no gozan la mayoría de los europeos. Harta de políticos corruptos que utilizando la democracia como escudo se han enriquecido a través de la corrupción y el cinismo, sin importar el puesto. Por eso el nuevo parlamento europeo tendrá entre sus filas una quinta parte de representantes de partidos antieuropeistas, escépticos de la Unión Europea, radicales de derecha e izquierda, xenófobos, separatistas.
 Del 22 al 25 de mayo, se llevaron a cabo elecciones en los diferentes países miembros de la Unión Europea, para elegir al nuevo parlamento europeo y las sorpresas fueron lo que dominó la elección. El crecimiento en la votación por de los partidos de extrema derecha e izquierda, el mensaje de no aceptación de los partidos tradicionales y sobre todo el abstencionismo, el mayor descrédito para cualquier político y su forma de gobierno. Abstencionismo que manda un mensaje claro y fuerte de la gran mayoría de europeos a sus gobiernos y al gobierno de la Unión Europea; Están hartos del cinismo con el que se maneja Europa y la oportunidad para la  participación ciudadana.  
Los especialistas y los observadores políticos tenían muy en claro que los principales aspectos que marcarían la elección eran los euroescépticos que cada día son más, los regionalismos intensificados por la incapacidad de los gobierno generales de dar soluciones a las diferentes regiones de sus países y el abstencionismo de los europeos que a base de golpes de corrupción y cinismo de los políticos de todo el continente ya no creen ese imperio económico alemán que se hace llamar La Unión Europea, pero no esperaban una sorpresa como la que se dio en términos políticos durante las elecciones.
Pareciera curioso que después de que hace algunas décadas se avizoraba una Europa fuerte y unida, hoy sobre la mesa vuelvan a estar cuestiones como el separatismo catalán, el vasco o el escocés. La verdad es que resulta patética la oportunidad desaprovechada.
En el Reino Unido el triunfo de UKIP (United Kingdom Independence Party), Podemos en España, El Frente Nacional en Francia, también los radicales daneses y griegos opuestos y escépticos a una Unión Europea que no ha podido lograr la meta de un crecimiento de los países del viejo continente superior al de los Estados Unidos y que ha fallado en la creación de un mercado interno hizo la diferencia en las elecciones a pesar de la torpeza y ceguera con que las autoridades de la Unión ha manejado los resultados. A eso hay que sumar, el servilismo con el que el gobierno central europeo ha acatado las condiciones del FMI en detrimento de la mayoría de los pueblos europeos y a favor de Alemania. La Directora Gerente del FMI, Christine Lagarde, ante la derrota del bipartidismo de la Unión Europea puede anticipar un mal momento para el organismo financiero que preside, acusó y atacó la semana pasada ya no a los gobiernos, si no a los industriales y empresarios del mundo. Que no se le olvide a la Directora Gerente, que los empresarios no son gobiernos y la salud del FMI no es importante para ellos frente a la salud de sus empresas, que recuerde que el gobierno de un pequeño país como es Islandia, desconoció la autoridad y recomendaciones del FMI en 2008 y hoy es una de las economías más sanas del continente. ¿Qué podría suceder sí los políticos de las economías más importantes del mundo comienzan a restar importancia a la usura del FMI para salvar sus carreras y sus partidos políticos?
La derrota de los sistemas francés, inglés y español fueron estrepitosas. Simplemente en España el bipartidismo del PP y el PSOE cayó de manera escandalosa. Por primera vez en la historia de España postfranquista la suma de los escaños ganados por ambos partidos es menor a la mitad de los escaños del parlamento, pero aun más sorprendente fue el surgimiento de Podemos como cuarta fuerza política de España, un partido que tiene 8 meses de haber sido constituido y tiene como origen el movimiento de indignados de marzo 2011. Queda muy claro que los españoles están hartos de los partidos tradicionales y sin embargo, Rajoy parece sordo al asunto.
La ultraderecha francesa, esa que se la familia Le Penn ha dirigido desde hace varias décadas, ha derrotado de manera estrepitosa a ese socialista, con sueños de Rey Leopoldo que es Hollande. Los franceses le han hecho saber que prepare las maletas para salir de la residencia oficial y lo mismo ha sucedido en Inglaterra donde el UKIP ha dejado en claro que los ingleses están hartos de los Tories y sus políticas.
Muchos especialistas, pero ante todo los miembros de los partidos en el poder o afectados por los resultados de las elecciones han tratado de minimizar la frialdad de los números, pero el año que entra cuando en algunos de estos países se lleven a cabo procesos electorales, los resultados tal vez les pongan los pies sobre la tierra.
Y habría que pensar que pasa en nuestro país, donde la reforma política, como en su momento resultó con la financiera, han hecho mucho ruido y cosechado pocas nueces. Porque hoy en México la capital sigue sin ser reconocida como una entidad autónoma e independiente, porque es más difícil ser candidato ciudadano que Papa en Roma. Tendríamos que aprender algo de los europeos que sin rasgarse las vestiduras le han dado la espalda a los partidos que se han olvidado de sus votantes y a los gobiernos que han antepuesto el interés de sus dirigentes y el de sus aliados, al de los gobernados. Aquí el Congreso de la Unión que sólo obedece a los intereses propios de senadores y diputados que siguen autoprotegidos como mexicanos especiales por un fuero indecente, preservó el feudo de tres partidos políticos en los que cada día menos gente cree y la pregunta es como siempre ¿Hasta cuándo?

publicado en blureport.com.mx el2 de junio de 2014
imagen: anarkismo.net